PEDAGOGÍAS DE MARIE POUSSEPIN
1. Pedagogía del Amor y del Respeto: Enfatiza autonomía, dependencia, singularidad, diversidad, diálogo, interiorización, tolerancia, exigencia, participación, pertenencia. Esta pedagogía crea y desarrolla la CARIDAD.
2. Pedagogía de la Corrección: Transmite amor, respeto, comprensión, brinda a los educandos la libertad y el consejo. Esta pedagogía crea y desarrolla la AUTOESTIMA.
3. Pedagogía de la Firmeza: Comunica vida, apertura, tolerancia, prudencia, mesura. La vivencia de esta pedagogía crea y desarrolla la SEGURIDAD.
4. Pedagogía de la Igualdad: Promueve los valores de la subsidiaridad, comunitariedad, aceptación, corresponsabilidad, justicia. La práctica de esta pedagogía crea y desarrolla la SOLIDARIDAD.
5. Pedagogía de la Gravedad y el Equilibrio: Desarrolla los valores de la coherencia, la libertad, la profundidad, el silencio, la autonomía. Esta pedagogía crea y desarrolla la AUTENTICIDAD.
6. Pedagogía de la Interioridad: Forma para el silencio, la admiración, la contemplación, la reflexión, la oración, la gratuidad. Esta pedagogía crea y desarrolla el SER TRASCENDENTE.
7. Pedagogía de la Ternura: Solidifica los valores del diálogo, la bondad, la aceptación, la dulzura, la generosidad. Esta pedagogía crea y desarrolla la APERTURA.
8. Pedagogía de la Tolerancia: Incentiva los valores de la participación, la aceptación, a la participación, la comprensión, la unidad personal, la comunicación. Esta pedagogía crea y desarrolla la CONCERTACION Y LA PAZ.
9. Pedagogía de la Vigilancia: Destaca los valores de la atención, la compañía, el equilibrio, la apertura personal, la corresponsabilidad. Esta pedagogía crea y desarrolla la LIBERTAD.
Las Hermanas Dominicas de la Presentación y los laicos que se nutren de la vitalidad del Carisma, están llamados a revelar a través de sus actos, la identidad que muestra el rostro de un ser pleno de Dios, capaz de hablarle a Dios de sus hermanos y de sus necesidades, y a sus hermanos de ese Dios que ama, plenifica y llena de motivos la existencia de la humanidad. Urge anunciar que el Carisma está vivo y la educación continua movilizando la existencia de la humanidad que, necesitada de restablecer su dignidad, encuentra en este modelo de educación, la mejor manera de transformar su propia vida.